Movimiento Avanti! comienza su andadura.

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Movimiento Avanti! es un nuevo servicio audiovisual que intentará llenar esos vacíos que otras productoras y canales no logran cubrir.

Por un lado, con su apuesta por la publicidad para profesionales y empresas de la mano de Avanti! Soluciones Audiovisuales. Vídeos corporativos y todo tipo de servicios audiovisuales que se ajustan al presupuesto del cliente sin perder un ápice de calidad. Descubre nuestros planes de trabajo específicos: Avanti! Presto y Avanti! Tutti.

avantiCULTURA

Por otro lado, con la próxima apertura de Avanti! Cultura, un canal propio de Youtube que poco a poco se llenará de contenidos culturales únicos y de primera mano de nuestra comunidad autónoma.

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“Pluma, vuela conmigo”. La sección de relatos crece y se transforma.

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“Pluma, vuela conmigo” es el renovado nombre que ha adquirido la sección de relatos de esta web, en una clara referencia al universo de Twin Peaks.

Además, se han añadido cuatro nuevos relatos a los dos ya existentes, “Invasor” y “Lazos”.

Todos ciegos

¿Les apetece conocer una historia de terror? Acomódense. Yo se la cuento.

“Hola, te paso la noticia por si no la has visto”. Es 24 de septiembre de 2015 y un buen amigo me pasa por email la foto de una página de un diario regional. En ella se recoge la noticia de que el nuevo Gobierno de Cantabria acaba de encontrar un agujero de un millón de euros en la financiación de un filme, “Cuervos”, rodada en 2014 en la finca del Marqués de Valdecilla de Medio Cudeyo y cuyo estreno todavía se espera o, más bien, todo lo contrario. Trago saliva y leo muy detenidamente el artículo al completo. No en vano yo podía haber sido el director de ese largometraje. Por fortuna salí vivo para contarlo.

Como muchas de las grandes crónicas de sueños cumplidos y fracasos estrepitosos, esta historia comienza en un teatro de la Avenida Broadway. En ese lugar, un día de julio de 2013, servidor recoge el premio al Mejor Cortometraje por “Retrovisor” en el New York City International Film Festival. En ese mismo certamen coincido con otro galardonado español, un productor, al que simplemente llamaré B., que, casualmente, prepara el rodaje de una nueva película en tierras cántabras. Después de una tranquila noche de celebración por nuestros respectivos premios, quedamos en vernos en Santander esa misma semana. Lo que de por sí ya era algo maravilloso todavía podía mejorar. Quizás haya algo que yo pueda hacer en ese nuevo proyecto. Estoy más que emocionado. Parece ser que las alegrías, al igual que las penas, nunca vienen solas. El regreso a España es esperanzador.

“El hombre colgado”, me explica B. a pocos metros de la entrada principal del Palacio de Festivales de Santander. “Así se llama el largometraje que queremos rodar”. Acabo de asistir al estreno de su última película. Porque B., aparte de productor es escritor y director de cine. Le gusta contar historias, en definitiva. Me invita a cenar en un conocido restaurante del centro, acompañado del resto de productores y de otro joven guionista y director, Raúl Romera. Entre plato y plato me explican el tema. “El hombre colgado” fue en su momento un proyecto original de Gonzalo Suárez. Pero ellos ya no quieren saber nada de Gonzalo Suárez. “Gonzalo Suárez se ha vuelto loco, se le ha ido la olla. Pide cuatro helicópteros para una secuencia. Nosotros no podemos afrontarlo”. Las relaciones con Gonzalo Suárez están rotas. Problema. Ya cuentan con la subvención del Gobierno de Cantabria y del ICAA. Si no quieren perder todo lo que han conseguido tienen que realizar la película antes de que acabe el año. Y ahí entro yo. Quieren que yo sea el director pero, otro pequeño contratiempo, no hay guión. Tengo dos opciones. Escribir una idea propia o contar con guiones que tanto B. como Raúl tienen guardados en la recámara. Uno de ellos es el de ”Cuervos”, en el que parecen poner interés en que se haga ya que me cuentan la sinopsis a grandes rasgos. No me llama la atención. Sin querer saber nada más opto por la primera opción. Escribiré mi historia. Pero para esto también hay dos condiciones. El filme ha de titularse “El hombre colgado”. Sí o sí, para no perder la subvención. Y tiene que desarrollarse en las localizaciones de la finca del Marqués de Valdecilla. Tengo dos meses para escribir un guión de largometraje, el guión de mi ópera prima. Es difícil pero no imposible. Es terrorífico pero excitante. Estoy en la boca del lobo.

Octubre de 2013. He pasado prácticamente los últimos tres meses encerrado en casa pensando y escribiendo. Tras diversos intentos fallidos, unos cuantos borradores de sinopsis y un par de tratamientos entregados, finalmente envío por email el guión definitivo de “El Hombre Colgado”. Noventa y seis páginas redactadas en apenas dos semanas frenéticas para cumplir el plazo impuesto. Mientras, muchas conversaciones con el director de producción, con asesores de guión, entre los que se encontraba Raúl y también con B., aunque este ha ido poco a poco saliéndose de plano, como un personaje principal al que ya no se le da el mismo protagonismo. En los últimos días apenas tengo noticias de él. Incluso realizo un viaje relámpago al Festival de San Sebastián para hablar del proyecto con el director de producción y con B. Llego a las cuatro de la tarde. La reunión estaba planteada para intentar solucionar nuestras diferencias en cuanto a la duración y uso del presupuesto. En principio, y siempre basándome en las palabras de B., el proyecto cuenta con un presupuesto de 800.000 euros (antes rondaba los 1´2 millones pero TVE se salió de la producción en cuanto supo que Gonzalo Suárez no estaba dentro). La productora quiere un rodaje de cuatro semanas. Cien mil euros por semana de rodaje y el resto para promoción y distribución. Tanto el director de producción como yo lo vemos inviable. Pido al menos cinco semanas para poder tener un producto decente. Es mi ópera prima, no pienso cagarla, no quiero pasar por el aro, no si está en juego la calidad de la película. Prefiero tener un buen producto y probar suerte en festivales que gastar el dinero en un poco de promoción y no conseguir rentabilizarlo en taquilla. Lo tengo claro. Es un buen argumento, a mi modo de ver. Son las 22:30 y B. no da señales de vida. Decido volver a casa. 215 kilómetros y dos peajes más tarde estoy al fin metido en la cama. Reflexiono. Es extraño pero al final se llegará a una solución. Estoy convencido.

Dos semanas más tarde me llama el director de producción. Me dice que siente mucho la decisión. Qué decisión, le pregunto. Creí que lo sabías. No, no sé nada. Me han dicho que ya no estás en el proyecto, ya no se va a hacer “El Hombre Colgado”, me responde. Es la primera noticia que tengo, le contesto asombrado. Intento ponerme en contacto con B. No responde a las llamadas, ni whatsapps, ni emails. Además de saber contar historias también es un gran escapista. Unos días más tarde, otro de los productores me llama al fin. No te veíamos muy seguro con la película, por eso hemos tomado esta decisión, me dice con voz apenada. Pero seguimos contando contigo. Tenemos más proyectos pendientes en Cantabria para 2014, no te preocupes, seguimos en contacto. ¿Y la película de Solares? ¿Las prisas por hacerla este año? ¿Qué va a pasar? Hay demasiadas preguntas en mi cabeza y eso es lo único que me sale. Al final va a rodar su película Raúl, “Cuervos”. Fundido a negro.

Desde aquel día, durante más de un año, sentí rabia e impotencia pero sobre todo, me sentía culpable. Culpable por haber forzado las cosas, por no haber escrito un guión mejor, por no haberlo simplificado y conseguido una historia más interesante sin tantos costes de producción. Me sentía un estúpido porque oportunidades como esas, de las de cuento de hadas, de las que quedan genial como anécdota entre compañeros y en entrevistas para la prensa, de las increíbles pero ciertas, no se deben desperdiciar.

Ahora, en octubre de 2015, sigo sin comprender muchas cosas pero al menos me siento mejor conmigo mismo. Como me dijo el buen amigo que me pasó el artículo y que tanto me ayudó en el proceso de creación, “de menuda te has librado”. Y así es. Por no tener no tengo ni el remordimiento de haber recibido dinero de ellos. Al no usarse mi guión no recibí ni un euro por mi trabajo. Eso sí, los gastos de gasolina y peajes corrieron de mi cuenta. Hasta tuve que rechazar un trabajo en un ayuntamiento ese verano para poder escribir el guión. Y a pesar de todo queda el alivio. Yo tenía que ser el tonto útil (a B. Se le debió encender la bombilla en Nueva York cuando le dije que yo era de Cantabria. Ideal para reflotar un proyecto que ya creía perdido) Mi figura era la del cabeza de turco de una tomadura de pelo que todavía desconozco su pretensión última. Lo de coge el dinero y corre me parece simple hasta para ellos. Tengo sospechas vagas pero nada más. Por suerte, mi gusto por el buen cine me impidió aceptar sus condiciones. Las mismas con las que seguramente se rodó “Cuervos”.

Pero mi historia ya da igual, no han quedado secuelas de consideración y como se suele decir, nadie me va a quitar lo aprendido en el camino. El problema ahora radica en el futuro del sector audiovisual de nuestra región. ¿Cómo es posible que sucedan estas cosas? ¿Cómo es posible que alguien, por el simple hecho de venir de fuera, tenga más posibilidades de recibir ayudas y agasajos por parte de la administración que todos los profesionales que intentamos subsistir en esta región? ¿Acaso no somos nosotros igual de capaces de mostrar Cantabria al resto del mundo en nuestras producciones y convertirla en el mejor escaparate con las historias que hemos ideado y que por pura inercia localizamos en nuestra tierruca? ¿Por qué nadie con un mínimo de experiencia en el sector controla esos rodajes venidos de fuera? ¿Acaso no se dan cuenta que de lo que se prometió (presupuesto de 2´5 millones, empleo para 48 personas) a lo que finalmente se hizo hay un trecho enorme? Según tengo entendido “Cuervos” se hizo en tres semanas intensivas de rodaje, grabando con dos cámaras distintas (Canon Mark II y una Canon 7D) inferiores ambas a las que cualquier productora media de Cantabria puede contar en su haber y con un equipo muy reducido y con poca experiencia. Dicho así no me extraña que no quieran enseñar lo rodado.

Todo esto me recuerda tristemente a “Bienvenido Mr. Marshall” y su famoso que vienen los americanos. Estos, en cambio, no venían de Estados Unidos sino de Madrid. Y tampoco eran americanos, solo unos cuantos pájaros negros con mucha labia y muy poco reparo en salir volando con el botín bien apretado en el pico.

Pero insisto, el mayor descalabro no es que haya desaparecido un millón de euros. Lo trágico es que si no se aprenden de estos errores, seguiremos criando cuervos y pronto no nos quedarán ojos para ver a Cantabria en la pantalla grande de nuestros próximos estrenos. Para entonces ya estaremos todos ciegos.

“El Resto Es Silencio” ya disponible en Youtube.

El capítulo “El Resto Es Silencio” dirigido por Pablo Bullejos y escrito por él mismo y un servidor ya puede verse online. El episodio, que está incluido dentro del largometraje colaborativo “The Pixel Theory”, cuenta con las interpretaciones de Elisa Mouliaá, y Carles Francino y la dirección de fotografía de Álvaro Martín Blanco.

Un cántabro (y su Retrovisor) en New York

Oir hablar de Nueva York es escuchar un tópico tras otro. Y todos son ciertos. Como bien dice Enric González en su imprescindible Historias de Nueva York, “cuando en la Gran Manzana son las tres de la tarde, en Europa son las nueve de diez años antes”. Y así es. Podría escribir mil páginas sobre todo lo que he vivido, sentido y devorado en esta increíble ciudad pero no le haría justicia. Ni a ella ni a lo que me da vueltas ahora mismo por la cabeza. Mis neuronas están tan revolucionadas como los taxis que atraviesan a toda velocidad la Séptima Avenida camino de Times Square. En la Séptima estaba nuestro hotel, el Pennsylvania. Edificio antiguo, con pasillos eternos embutidos en alfombras de motivos repetitivos que te hacían pensar que en el próximo giro perfectamente  podías encontrarte con las niñas de “El Resplandor”. Y si os dijera que así fue me tendríais que creer, porque allí todo es tan increíble que nada lo es.20130618_203823

Cuando salíamos a la calle lo primero que veíamos era el Madison Square Garden y cómo todas las luces del mundo iluminaban la noche de esa ciudad que realmente nunca duerme. Primer topicazo totalmente cierto. De día la locura se multiplica gracias a los turistas y el ajetreo propio de un lugar que acoge a dos millones de residentes, a los que hay que sumar otros cinco millones de seres que desembarcan cada día y se esparcen en los 20 kilómetros de largo por 4 de ancho que tiene la isla.

Datos. Hablo de datos porque son fáciles de explicar. Lo otro, lo verdaderamente importante, creo que es mejor contarlo en la mesa de un bar, con amigos, familia y pintas de Guinness. Las anécdotas, como cuando mi hermana casi echa a un pobre señor de un taxi porque tardaba demasiado en salir y creíamos que no llegábamos a tiempo a la gala, pertenecen a otro territorio. Concretamente al del contacto humano, ese mismo que exuda Nueva York por los cuatro costados. Así que me centraré en los hechos. Y las anécdotas las cambio por sonrisas y cerveza negra.producers

El miércoles 19 asistimos a la proyección de RETROVISOR y el resto de cortometrajes finalistas. El lugar era un íntimo y precioso teatro llamado The Producers Club, en la calle 44 con la novena, pleno Theatre District y a dos pasos de Times Square. Allí coincidí con el director y equipo artístico del cortometraje italiano “Bodypieces”, que finalmente se llevaría el premio a mejor actor. En la ronda de preguntas posterior a la proyección expliqué el origen de la idea, el tipo de producción del corto y las localizaciones. Fue todo un honor pronunciar la palabra Cantabria en aquella pequeña sala del midtown neoyorquino.

El 20 era el día señalado en el calendario. La gala de entrega de premios, a la que llegamos con tiempo de sobra a pesar de los apuros para encontrar taxi, tenía lugar en el NYIT Audiorium, en el 1871 de Broadway. ¡Broadway! Hace una semana pensar en Broadway era como pensar en Marte y ahora, que ya he vuelto a casa puedo decir que sí, que Broadway sigue siendo Marte para mí, pero al menos he podido pisar su superficie durante unas horas y la experiencia ha sido única, como os diría cualquier astronauta a la vuelta.100_0742

Una de las cosas que más me ha sorprendido de Nueva York ha sido la educación y amabilidad de las personas con las que me he encontrado. Puede que haya tenido mucha suerte y me haya cruzado solo con buena gente pero aún así no me deja de llamar la atención esta curiosidad. Y el summum del buen hacer lo encontré entre los organizadores, ayudantes y voluntarios del New York City International Film Festival. Empezando por su director, Roberto Rizzo, y pasando por su ayudante, un barcelonés muy simpático afincado en la ciudad (perdón pero con todo el jaleo me fue difícil retener todos los nombres), la encantadora reportera Kimberly que me entrevistó nada más llegar , María Corina, organizadora del evento, etc, etc… Mil gracias a todos ellos por conseguir con su simpatía y gentileza hacer que todo resultara mucho más fácil.20130620_201738

Y llegó el momento. Solo hay una palabra que pueda definir la gala de entrega de premios: Emoción. Emoción por saber lo que iba a pasar y emoción por comprobar la emoción de los demás ganadores. Entre todos ellos destacó el director y los acompañantes de la gran triunfadora de la noche, la cubana “Pablo” de Yosmani Acosta. Locura, gritos, alegría desbordante y un profundo sentimiento de agradecimiento que contagió a todos los presentes. Por mi parte, soy incapaz de expresar lo que sentí al escuchar lenta y casi susurrante la palabra “Retrovisor”. Solo pude oir los gritos de mi pareja y mi hermana antes de llevarme las manos a la cara y de que un flashazo de alegría recorriera mi cuerpo. Alegría por mi pero sobre todo alegría por toda la gente que me ha rodeado desde el comienzo y que  a esas horas de la madrugada en España (algunos despiertos) tenían una oreja en la almohada y la otra en Nueva York. Un millón de gracias a todos ellos por hacerme sentir así de acompañado en la distancia. El discurso de agradecimiento en un inglés bienintencionado y simple me permitió  agradecer en público a esos que acabo de nombrar. Familia, amigos, el equipo de RETROVISOR y como no a Eduardo Moisés Escribano de Mailuki Films por hacer posible que yo pudiera estar ahí y vivir ese gran momento. Como reza el lema de su empresa, con Love + Hard Working todo es posible. Me despedí con la única frase que tenía preparada por si había suerte: IF I CAN MAKE IT HERE, I´M GONNA MAKE IT ANYWHERE. Si no sabéis lo que significa preguntádselo a Frank. Él sabe de lo que hablo.Nyciff prize

Antes de despedirme no me quiero olvidar de otro de los premiados españoles de la noche, Emilio Ruiz Barrachina, que se llevó el galardón a la mejor historia original con su película “La venta del paraíso”, la cual da la casualidad que se estrena mañana, 26 de junio, en el Palacio de Festivales de Santander y que gracias a la amabilidad de Emilio por invitarme podré disfrutarla de primera mano.Amabilidad es poco decir cuando leo sus declaraciones tras ganar el premio en Nueva York, donde hace una mención muy especial a RETROVISOR. Sin duda, otra de las grandes noticias de esa maravillosa noche fue poder compartir la alegría con Emilio, al que le deseo la mejor de las suertes en su andadura.

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La noche avanzó y la cena posterior en el restaurante mejicano La Iguana Club se hizo muy especial. A la mañana siguiente había que madrugar para seguir descubriendo Nueva York pero eso no nos impidió terminar un gran día de la única forma que se merecía.

Brindando por él.guinness

Un mes de junio para soñar

Si mayo estuvo lleno de sorpresas y emociones gracias al estreno de RETROVISOR, el premio en el Festival de Piélagos y las nominaciones en Nueva York, junio parece que no se quedará atrás. Hoy mismo, 4 de junio, se proyecta por primera vez RETROVISOR en suelo neoyorquino, gracias a la selección conseguida en el NYC Picture Start Film Festival. NY NOMINATION SHORTSerá la primera oportunidad de cuatro, ya que con motivo del NYC International Film Festival, RETROVISOR podrá verse en tres ocasiones más. Concretamente los días 15, 16 y 19 de junio. Y si no ocurre nada raro, el día 18 aterrizaremos en New York para asistir al último pase del cortometraje y posteriormente, el día 20, acudir a la gala de entrega de premios donde RETROVISOR está nominado en dos categorías: Mejor Cortometraje y Mejor Sonido. Sin duda alguna un viaje increíble que ya es un premio en sí mismo.

Aparte de todo esto, junio promete mucho trabajo. Por lo pronto, este fin de semana comienza el rodaje del último cortometraje de Álvaro García, titulado “Nos vamos a casa” con guión de un servidor y producido por Garci Films y La Cosechadora.

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Y para finalizar, hoy mismo puede comenzar un proyecto más que ilusionante. El salto del cortometraje a un formato mayor como es el de una serie puede empezar a coger forma gracias a la reunión creativa que tendrá lugar hoy con Vicente Vega, presidente de ACUCA.

Sin duda alguna un mes para soñar, que diría mi estimado compañero Manuel Ortega Lasaga, al cual aprovecho para felicitar hoy su cumpleaños.

Para seguir toda esta información más de cerca pueden visitar mi cuenta de twitter donde, si las circunstancias lo permiten, se narrará en vivo y en directo entre otras informaciones la gala final del NYCIFF el día 20 de junio.